15-M, Cinco años no es nada
Cuando el 20 de M¡mayo de 2011 recibimos en el móvil un mensaje de texto convocando a la ciudadanía roteña a reunirnos en la plaza de la Plancha (Plaza de España) nadie podía imaginarse que aquello sería para muchos de nosotros el germen de una transformación radical de lo que hasta entonces había sido la participación política en nuestra villa. Por supuesto que la inductora o inductor de aquel mensaje todavía permanece en el anonimato y hoy, con cinco años de retraso, quisiera reconocerle públicamente haber sido el artífice de lo que vino después. El 15-M llamaba cinco días después a las puertas de Rota y curiosamente hubo muchas y muchos que se las abrimos y con ello nos supuso un cambio substancial en nuestra manera de ver la realidad que nos hizo ser de otra manera. Desde aquel momento no vimos las cosas como antes.
El 15-M en Rota, como no podía ser de otra manera, respetó fielmente los postulados del movimiento a nivel nacional centrando su trabajo en los planteamientos de las asambleas y de su propia cosecha hizo por particularizar en la situación de Rota el objetivo de sus preocupaciones. No parece el momento de venir a lucir nuestros logros concretos que quienes se interesaron por nuestro movimiento conocen de sobra. Si bien nacimos con una participación tan numerosa que a nosotros mismos nos asombraba, poco a poco fuimos decayendo hasta quedarnos reducidos al grupo que se integraría en el BCR que, como iniciativa de CNT, formamos con ellos, con IU-Rota, con EQUO y otros miembros independientes; y aquí seguimos.
Es indudable que el objetivo del escrito presente es recordar la importancia del 15-M, pero no el único. Todo el mundo conoce que tanta iniciativa valiente y comprometida no exigía que hubiera nadie que se otorgara el derecho de ser quien promoviera capitalizar la asamblea. Esta, como ente vivo y funcional, se representaba por sí misma y no precisaba de líderes que dictasen qué hacer y qué no hacer. Pero en todas las actividades humanas siempre hay alguien que destaca por su capacidad de trabajo, por su claridad de ideas, por su manera de contagiar ilusión, y gente como esta abundó en las reuniones del 15-M. En Rota tuvimos el privilegio de contar con una de ellas, en especial, y no quiere decir que no hubieran otros muchos que no atesoraran cualidades extraordinarias, pero por encima de todo nuestro compañero Antonio Piera demostró que su impacto habría de ser superior al del resto.
Pasado un lustro como se sabe, el 15-M roteño, a partir del BCR que es su “alter ego”, ha considerado realizar un homenaje público a Antonio Piera en nuestra plaza, en aquella en que crecimos como colectivo y en la que nos enriquecimos como personas. Un acto para el que invitamos a la ciudadanía a participar, con mayor interés a quienes participaron con él en los proyectos compatidos: 15-M, Bloque Ciudadano de Rota, Frente Cívico Somos Mayoría y Vecinos X Rota.
La Asamblea del 15-M está abierta como siempre lo estuvo. Este domingo viviremos una bella experiencia contagiados del recuerdo y de la esperanza a partir de las 7 de la tarde en la plaza de España en el banco donde nació el el Movimiento de los Indignados de Rota y en Homenaje a Antonio Piera.






























@goblin | Lunes, 11 de Julio de 2016 a las 14:33:24 horas
La preciosa y maravillosa Villa de Rota (Cádiz) que está enclavada estratégicamente en el Golfo de Cádiz y muy cercana al Estrecho de Gibraltar, también de gran relevancia hegemónica militar bélica mundial debido a su posición.
Yo he dedicado más de 12 años de mi vida trabajando al servicio de las
U.S Naval Activity Spain, fuerzas NAVY, Aereonavales de los EE.UU en España.
Fui emigrante dentro de mi propio país.
Sobre el año 1953 comenzaron las expropiaciones de casi la totalidad del término municipal de Rota y parte del de El Puerto de Santa Maria, Villa y pueblo, ambos, de la provincia andaluza de Cádiz.
Rota era un pueblo eminentemente agrícola, con fama en sus productos, y sus habitantes, la mayoría "mayetos" a mucha honra, se quedaron sin las tierras que les transmitieron sus ancestros de generación en generación y con las que sustentaban a sus familias.
Al pricipio la Villa se benefició enormemente pero a medida que avanzaba el tiempo su decrecimiento fue palpablemente muy negativo para sus habitantes los roteños, soy uno de ellos.
O sea, antes sí pero ahora no.
Podría escribir un libro y puede que algún día me decida a ello.
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