Aplauso al Bipartito Municipal
Para quienes reniegan de la política, que afortunadamente cada vez son menos, es bueno recordar que hace muchos años hubo quien dijo que “los problemas políticos son los problemas de todo el mundo y los problemas de todo el mundo son problemas políticos”.
Lógicamente cuando hacemos referencia a los problemas de Rota estamos aludiendo a problemas políticos y es desde la política de donde han de surgir las soluciones. En estos siete meses el equipo de gobierno, aparte de celebrar una cantidad innumerable de Plenos, atesora buenos logros en su gestión y, como no podía ser de otra manera, otros tantos que no se pueden calificar igual.
De lo bueno y de lo malo desde esta tribuna se ha dado cuenta de ello, y con aciertos o errores, según lo mire cada uno, se han valorado en un sentido u otro las decisiones adoptadas. Nada de lo que se ha considerado relevante se ha quedado por analizar.
Es cierto que la labor de gobierno se ha centrado, como era de esperar, en los problemas reales más próximos, que por otra parte es lo lógico, y la incidencia en temas de mayor calado ideológico no se ha suscitado hasta los últimos tiempos. Todo esto ha servido para que desde la oposición, cada uno desde su trinchera, hayan mostrado una actitud más que correcta en sus actuaciones.
Es de tener en cuenta que últimamente han aparecido en el devenir cotidiano del municipio dos temas que eran importantísimo que vieran la luz. Uno de ellos una antigua propuesta de Izquierda Unida, que ya se presentó en la legislatura anterior, para reparar lo que a los ojos de la ciudadanía que no nos sentimos partícipes del catolicismo mayoritario imperante en Rota es una grave discriminación. El caso en cuestión reside en que en nuestro pueblo el fallecimiento de una persona de distintas convicciones a la religión de Roma supone que no pueda recibir el adiós de sus familiares y amistades en un local adecuado a sus creencias y en condiciones parecidas a quienes profesan la citada religión. De la manera que sea ha de buscarse la solución para que todas las personas recibamos el mismo trato en nuestra despedida.
Cabía esperar que desde los planteamientos ideológicos de la mayor parte de la oposición, chocaran frontalmente con los partidarios de subsanar esta injusticia, encabezados por el gobierno municipal. Comprensible la controversia y, aunque todavía sin solución, aceptable en cuanto a la moderación del debate.
Otra cosa son las páginas de internet en las que, escondida la gente tras un nick, se atreve a mostrar toda su agresividad y su falta de educación y respeto. Con ello empalmamos con el segundo tema. Hace unos días el equipo de gobierno municipal ha decidido cumplir con lo que exige la Ley de Memoria Histórica, si bien son tantas las dejaciones en este sentido que parecen norma. Nos referimos a la retirada en lugares públicos de símbolos del anterior régimen, que todavía celebran o conmemoran los hechos de un sistema de gobernación dictatorial que acabó con la legalidad en nuestro país emanada de un estado democrático.
En ambos temas la pasión es inevitable, lo que no quita que la irracionalidad y la falta de respeto a quienes piensan diferente estén justificadas en las discusiones posteriores.
Mi más sincera felicitación al equipo de gobierno por estas dos iniciativas.
Manuel García Mata






























Rebelderota | Miércoles, 20 de Enero de 2016 a las 10:30:34 horas
Que yo reconozco que el régimen no era bueno pero que tuvo muchas mejoras sociales y que de ellas aún nos beneficiamos es una realidad por mucho que a la izquierda se niegue a reconocer y sobre todo esas mejoras se deben al programa social de la Falange que gracias a iniciativas de falangistas que colaboraban con el régimen podemos gozar de ellas y esa es la realidad pese a quien pese y ala memoria histérica quiera ocultarlo.
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