La familia del corralero aún espera la repatriación del cuerpo casi 20 días después del hallazgo
La familia del corralero José Carmona, de 49 años de edad, desaparecido el 6 de enero y encontrado en una playa de Asilah (Marruecos) a los 16 días desde que se le viera por última vez con vida, no puede más. Están desesperados y con los nervios a flor de piel por la tardanza que los trámites burocráticos están generando para la repatriación del cuerpo de su ser querido al que lo único que quieren dar es sepultura y descanso eterno.
Desde que el pasado 22 de enero se hallara un cuerpo en las playas marroquíes, que pudo ser identificado casi al instante por las autoridades de Marruecos, dado que el fallecido llevaba consigo una cartera con documentación identificativa, han pasado 18 días. En este tiempo, y aconsejados en su día por la Subdelegación del Gobierno de Cádiz, los familiares no se trasladaron hasta el continente vecino a la espera de que el cuerpo llegara a Rota, pero la espera se ha hecho demasiado larga y se ha eternizado por una burocracia que lamenta el portavoz de la familia, Miguel Moreno.
En estas más de dos semanas desde que apareciera el cuerpo de José, se le practicaron las pruebas de sangre y la autopsia y posteriormente, se pidió la prueba de ADN a la madre del corralero y también al hermano de este. Habían pasado ya 9 días desde el hallazgo del fallecido, pese a que el portavoz de la familia conoce por otras fuentes que este trámite se puede hacer en mucho menos, prácticamente en 24 horas si se quiere. Pero no fue este el caso y los familiares de José tuvieron que esperar 9 días para practicar la prueba y en total, 15, para conocer los resultados ya que no fue hasta el pasado viernes 6 de febrero cuando han tenido conocimiento de que efectivamente, las pruebas de ADN certifican que el cuerpo hallado en las playas de Asilah es de José Carmona.
A día de hoy, según el portavoz de la familia, la pelota estaría en el tejado de las autoridades del Reino de Marruecos que deben encargarse de la firma del certificado de defunción y autorización para el traslado del cuerpo. Siguen sin haber fecha concreta para la repatriación y esto es algo que está crispando los nervios de sus seres queridos que sólo anhelan poder tenerlo en Rota y darle descanso. Para Miguel Moreno, cuñado del corralero, "no es normal que las autoridades españolas hayan tardado tanto en hacer las pruebas. Tengo claro que si hubiera sido un familiar suyo, el tiempo hubiera sido mucho más corto. Hemos esperado pacientemente, con buenas palabras yendo a uno y otro lado, pero ya no podemos más", ha explicado a Rotaaldia.com desesperado por la situación tan dramática que les ha tocado vivir y a la que todavía no pueden poner fecha final.
La tardanza a la hora de prácticar las pruebas de ADN es lo que más indignado les tiene al entender que en este caso, "se ha jugado con dos familias que tenemos desde hace más de un mes los nervios en pie", ha comentado este familiar que sólo pide que por favor, se haga lo posible por devolver a casa el cuerpo de su cuñado tras más de un mes desde que desapareciera.































Arkon | Miércoles, 11 de Febrero de 2015 a las 22:27:16 horas
esto es de verguenza siempre pagamos los mismos estamos artos de tanto sinverguenza por ay.
dan le ya el cuerpo de Juan a sus familiares para que le den descanzo en paz por favor
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