El 15-M: la Lucha Sigue, Cueste lo que Cueste
El movimiento que ha transformado el concepto de acción social en España cumple tres años. Este tiempo ha servido para tanto que resultaría prolijo extenderse en juicios y valoraciones; por tanto, sólo algo significativo tendrá hueco en esta exposición.
Si algo hay que sobresalga de este movimiento ciudadano, de forma reconocida por todo el mundo, es que ha cambiado de forma radical la percepción fatalista que estaba tan arraigada en la conciencia del pueblo español al que le resultaba prácticamente imposible ni siquiera imaginar que la política que nos manejaba pudiera sufrir alteración alguna. Lo primero que trajo el 15-M fue la ilusión de que si nos lo tomábamos en serio, se podía conseguir la transformación de esta sociedad monolítica e insolidaria, en un ente abierto, participativo, critico e imaginativo, con una vocación incuestionable de preocupación por la justicia social.
Plantearse cualquiera de los avances que han conseguido las luchas paridas o propiciadas por el 15-M y los grupos que de él han nacido, hubiera sido impensable sin su aparición.
Es evidente que, a pesar de lo mucho que se ha luchado y de lo importante de los logros alcanzados, resulta muy insuficiente para las necesidades de nuestra sociedad. No olvidemos que hay un importante grupo de privilegiados, que si no son muchos sí son poderosos, que no están dispuestos a que con el cambio pudieran perder algunos de sus privilegios.
Habrá que recordar que el 15-M naciese en plena campaña electoral de las municipales y con unas generales a la vista, permitió que las autoridades fueran más tolerantes de lo que continuamente acostumbran. Eso no evitó que, desde los primeros días, en Barcelona o en Valencia, como casos más famosos, la represión policial se ensañara con la ciudadanía que levantaba las manos abiertas para decir pacíficamente “Estas son nuestras armas”.
Ni que decir tiene que más adelante, en la nefasta gestión gubernamental contra la sociedad y la ciudadanía, aparte de la destrucción del estado de bienestar, se han preocupado de promulgar leyes contrarias al derecho a expresarse libremente. Ahora tienen la sartén por el mango y ya nos han criminalizado lo suficiente, para presentarnos a la sociedad como gente indeseable y justificar así sus leyes represoras, con la anuencia de los grandes medios de comunicación que, salvo excepciones de algún profesional que no viene al caso citar, se han decantado de manera escandalosa por introducir las doctrinas de las dos bandas del bipartidismo; todos ellos, medios y partidos, obedientes a la voz de su único amo.
A pesar de todos esos intentos, y de los errores cometidos por el 15-M, no han podido evitar que el movimiento haya sido el catalizador de las reivindicaciones ciudadanas en estos tres años.
No es cuestión de exponer una larga relación de logros y de intentos, como el año pasado por estas fechas. Quien tenga interés que lo mire en internet, si es que se ha olvidado. A quienes respetan al 15-M les parecerá innecesario y a quienes lo denigran, lo dicho ¡Al enemigo, ni agua!
Sí, en cambio, hay que señalar aquí una vieja contradicción que por pretender ser tan purista motivó numerosas controversias. Desde muy pronto hubo quienes defendieron que del 15-M surgiera una opción electoral que ofreciese todo aquello que se reclamaba de los otros partidos en los que no se confiaba. Habrá quien me entienda si digo que entre los mayores detractores de la idea había militantes de partidos, si bien tenían el carnet escondido.
Después de tres años la idea parece que cuaja con mayor éxito. No habló de DRY que desde muy pronto no se escondió como partido, ni de la larga serie de ellos que se presentaron a las generales de 2011 con planteamientos “quincemayistas” (Tampoco los voy a citar, ww.infoelectoral.mir.es ofrece los datos oficiales), ni olvidar a oportunistas que trataron, y en parte lo consiguieron, confundir a los votantes elevando a sus proclamas partidistas las ideas del 15-M.
Hoy, cuando menos, hay dos hijos del 15-M plenamente reconocidos como tal por amplios sectores del colectivo, Partido X y PODEMOS. No es la ocasión, al menos en el momento de rememorar el nacimiento del movimiento, de ahondar en lo que son uno u otro. Sólo recordar que al menos en principio todo ha sido buena disposición al ofrecer el X su infraestructura de internet a PODEMOS, si bien ahora parece que los celos han anidado en el misterioso partido que parece no haber digerido las buenas expectativas del grupo PODEMOS, con su declarada voluntad de trabajar por la unidad de las opciones izquierdistas y ciudadanas.
Manuel García Mata
































Aufwiedersehen | Martes, 20 de Mayo de 2014 a las 19:17:26 horas
No es cierto que la derecha no le recuerde eso que definen como historia vergonzosa de la izquierda, lo que ocurre es que existe un claro desequilibrio entre la historia bochornosa de la izquierda y de la derecha en este pais, en la que la derecha aventaja a la izquierda en un golpe de estado contra la democracia y el pueblo español, una dictadura de más de 50 años, el expolio de sus derechos al pueblo, miles de encarcelamientos politicos, miles de torturas y miles de asesinatos, llegando al genocidio. Por eso quizás la derecha no recuerde tan a menudo la verguenza de la izquierda, porque la suya es inmensamente mayor y más sangrienta.
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