La vasija de nuestro cuerpo
Y allí se encontraba, solo con la ayuda de sus manos, intentaba dar forma a ese elemento natural llamado BARRO, lo moldeaba de arriba abajo, de izquierda a derecha, sumiso sin rechistar, se dejaba llevar por esos dedos que formaban figuras a su antojo.
Y así es nuestra vida, con el paso del tiempo, con nuestras historias vividas, nuevas experiencias, nos vamos modelando a cual persona queremos llegar a ser. Este mundo en el cual vivimos, te da infinidad de oportunidades, te abre puertas, te cierra otras, pero siempre debemos de sacar nuestra mayor virtud de este barro llamado cuerpo, de esta arcilla llamada espíritu. Pero, qué ocurre cuando ese elemento de color marrón se seca, pues amigos míos, ya es imposible por mucho que aprietes las manos volver a dar forma... Ese es el final de nuestros días aquí en la tierra. Dejemos que nuestro mejor alfarero, ese artesano que todo lo sabe, que todo lo puede, moldee nuestro espíritu para ser de nosotros mejores personas, pues no hay mejor VASIJA, que la que hemos construido con fe, amor y esperanza, esa cerámica será irrompible con el paso del tiempo...
Marco Antonio Trujillo Macías
































Un usuario | Viernes, 16 de Mayo de 2014 a las 18:25:50 horas
Te he entendido perfectamente estrellita y me parece que el levante no se irá tan pronto como yo pensaba. Ahora veo que es verdad que este viento trastoca a algunas personas.
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