Corrupción, una lacra social
Hoy volvemos a cerrar los ojos y obviamos el gran problema que la corrupción política refleja sobre nuestro pueblo. La corrupción política esta produciendo efectos perversos sobre la legitimidad de los políticos y por ende, el de las instituciones públicas. Políticos que sólo defienden sus propios intereses y no el interés común de una sociedad masacrada con subidas de impuestos, recortes sanitarios, recortes en educación y un bajo poder adquisitivo, rozando, en mi opinión, el máximo de aguante de la ciudadanía en muchos casos caóticos, es decir, sin empleo, sin ningún tipo de prestación económica y con un futuro desesperanzador; Rota forma parte de esta lacra política corrupta, manteniendo en sus cargos a políticos imputados.
Rota atraviesa por un índice de desempleo de mas de 4.000 personas, llevando a cabo vagos planes de empleabilidad poco trasparentares y con un sueldo precario, mientras tanto ellos siguen subiéndose los sueldos sin importarles nada ni nadie, haciendo de las arcas públicas una cuenta privada sólo y exclusivamente para ellos. La corrupción debe ser atacada en todas sus formas y con tolerancia cero, la ciudadanía ha de exigir ejemplaridad a sus representantes públicos, ante los imputados en casos de corrupción política el silencio te hace cómplice. Los imputados dan una mala imagen a un sistema que debe ser saneado, en el cual estos no tienen cabida.
En cuanto al sistema de partidos, hay que garantizar la democracia interna y una total transparencia de sus actuaciones, realizando auditorías anuales y una inmediata suspensión de cargos públicos que sean imputados, por una administración desleal del dinero publico, así como sustituir el sistema de listas cerradas, el cual no permite al ciudadano no votar al candidato que no les merece su confianza por falta de ejemplaridad, consintiendo a sus partidos políticos, que son los que los ponen en las listas, cómplices en la corrupción que estos representan.
Carlos Román Estévez
































Curioso, Salud | Sábado, 18 de Enero de 2014 a las 12:48:39 horas
El gran problema de los partidos son sus contradicciones. Proclaman su democracia a los cuatro vientos y luego internamente son verdaderas dictaduras (el que se mueve no sale en la foto). Juran su fe a un programa para gobernar para luego incumplirlo y, además, culpar a los demás de sus mentiras. (famosa es la frase de Julio Anguita “programa, programa, programa) Piden para los adversarios una justicia y una ejemplaridad que desconocen internamente y que a los suyos les perdona por la “presunción de inocencia”, como si para dimitir de un cargo político no fuera suficiente una imputación judicial. (estamos ahogado de corrupción y justificaciones de éstas). Pero ante tantas mentiras y tanta corrupción hay una frase que escuché hace varios días y que lo dice todo: LA RIMERA VEZ QUE ME ENGAÑASTE LA CULPA LA TIENES TU, LE SEGUNDA LA TENGO YO. Este año votaremos elecciones europeas. Para el año que viene las municipales y nacionales. Ahí se verá si queremos seguir siendo engañados, por enésima vez y por los de siempre. Salud
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