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Sábado, 6 enero 2018

Carlos Roque Sánchez

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CINE Y HORMONAS

 

 

 

 


No se pueden ni imaginar los resultados que arrojaron el estudio del visionado de las tres proyecciones que llevó a cabo el equipo de Oliver C. Schultheiss, profesor de psicología de la Universidad de Michigan, y que apareció publicado en la revista "Hormones and Behavior".


Así finalizaba más o menos la "Opinión" de la semana pasada, sobre un experimento científico del que les pongo en antecedentes. Con el objetivo de investigar los efectos que los diferentes géneros de películas provocan en los niveles de las hormonas progesterona y testosterona de mujeres y hombres, se sometió a tres (3) grupos de personas voluntarias a ver una película distinta cada uno.


Los grupos mixtos, compuestos por individuos de los considerados “tipos duros”, las vieron durante treinta minutos (30 min) y se registraron sus niveles hormonales a lo largo de todo el experimento. En concreto se tomaron muestras de saliva inmediatamente antes de empezar, durante su proyección y cuarenta y cinco minutos (45 min) después de haberla visto, con resultados bien dispares en cada grupo.


"El documental de La 2". El primero, el que vio el documental que no recuerdo si se lo dije versaba sobre la lluviosa selva tropical del Amazonas, no experimentó cambios notorios en sus niveles hormonales, sin distinción de sexos. Por lo que se ve, ante esa inocua visión de naturaleza, mujeres y hombres no nos diferenciamos, al menos hormonalmente.


De hecho, según cuentan, con este grupo de muestra los investigadores tuvieron serias dificultades para extraer alguna conclusión científica del experimento, dado que a algunos de sus componentes incluso les tuvieron que avisar de que se había acabado la proyección. Lo expreso así, por decirlo de forma breve y de alguna manera, ya me entienden. Sin duda se trata de una experiencia que a algún lector, probablemente, le resultará familiar y de sobremesa.


Concluyendo, los niveles de las hormonas progesterona y testosterona se mantuvieron estables en todo el grupo, después del documental sobre la naturaleza.


‘El Padrino II’. En el grupo que vio la película de Francis Ford Coppola -y la escena en la que un joven Vito Corleone conseguía poder e influencia asesinando a un rival-, se observaron reacciones diferentes. Y así mientras en ninguno de sus componentes, mujeres y hombres, varió de manera significativa el nivel de una de las hormonas, la progesterona, otra cosa bien distinta fue lo que sucedió con la otra.


En aquellos individuos que antes de la prueba ya tenían niveles bajos de testosterona, sin distinción de sexo, no lo variaron a pesar de la incomodidad que les generó la inquietante escena; mientras que aquellos que los tenían altos sí los modificaron aunque de forma diferente, justo en función de su sexo.


Las mujeres con altos niveles de testosterona experimentaron una bajada de ésta, mientras que los hombres experimentaron una subida, bueno un subidón pues se les disparó hasta un treinta por ciento (30%). Que ya es subir.


Resumiendo, ante la visión de películas violentas la progesterona ni se entera, la verdad es que en la actualidad no tenemos del todo claro qué papel juega esta hormona en el ser humano. Mientras que  la testosterona, podemos decir que sí pero que va por barrios, o sea, que según.


‘Los puentes de Madison’. El tercer grupo, que vio la romántica película protagonizada por Meryl Streep y Clint Eastwood, manifestó un aumento de la hormona femenina progesterona, tanto en hombres como en mujeres. Sus niveles hormonales crecieron hasta un diez por ciento (10 %), lo que no está mal. Al mismo tiempo, en los hombres disminuyó el nivel de la masculina testosterona, mientras que en las mujeres no se produjo ningún cambio.


Es decir que Clint Eastwood no varió en nada los niveles de testosterona de las mujeres, pero sí logró disminuir el de los hombres en esa película ‘de amor’, a pesar de representar lo que representa, el epítome de tipo duro. No sé.


Interpretación de resultados. Por lo investigado podemos concluir que además de lo ya sabido -las películas influyen en nuestro espíritu y mente-, también afectan al resto de nuestro cuerpo vía hormonal y por tanto a nuestras emociones, tan relacionadas con los sentimientos.    


¿Cuáles fueron los cambios que las hormonas provocaron en los sentimientos de los individuos de los distintos grupos? ¿Puede significar que estamos ante un nuevo factor a valorar, en el imaginario colectivo masculino y heterosexual?

 

CONTACTO: [email protected]
FUENTE: Enroque de ciencia

 

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