Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Jueves, 22 junio 2017

Recordando a Manolito, el Cariñoso (por Manuel García Mata)

Ayer llegamos de nuestras vacaciones, quizá algo cansados de un largo viaje, con mucho más pros que contras. Pero la vuelta ha traído una noticia inesperada que me ha dejado helado y, sobre todo, muy triste.

 

Cuando el martes por la mañana llegó Teresa a casa y nos lo comentó, no me lo podía creer.

 

-Ha muerto un señor mayor que paseaba mucho por el paseo marítimo, que le decían Manolito, el Cariñoso.- nos comentó- Ayer le dieron sepultura. Han contado que le dio un ictus o un derrame cerebral y terminó.

 

No sé que se me pasó por la cabeza, me parecía irreal.

 

“Pero si la última vez que lo vi, hace tan solo unos días estaba como siempre”-pensé para mis adentros. Imposible reaccionar.

 

Manuel y yo nos conocimos porque ambos teníamos la buena costumbre, los dos la misma, de saludar a quienes veíamos un par de veces. Yo, por superar esa estúpida incomunicación que generan las ciudades que nos alejan de los demás y de la que he querido voluntariamente librarme aquí, en Rota. Él, porque le encantaba hablar con la gente, mostrando su amabilidad, su bonhomía, su cercanía, su cordialidad. Raro era el día en que no echábamos al menos un minuto de charla.

 

Hemos pasado los últimos años saludándonos la mayoría de los días, parándonos para ello y preguntando cómo estábamos nosotros y él siempre preguntaba por la familia, mucho más desde que se enteró de las enfermedades de Lola, mi compañera, mi mujer. Siempre cariñoso, siempre atento.

 

De su apodo me enteré por él mismo.

 

-Me dicen Manolito el Cariñoso- me soltó un buen día después de presentarme a dos señoras entre las decenas de gentes de Rota a las que conocí a través suya. De todos hablaba bien, todos eran muy buenos, y si eran mujeres, además decía que eran muy guapas.

 

Lo único que no llevaba bien era lo de las “palabrotas”, por esa razón, a pesar de que les apreciara, no se paraba con la gente que se reúne en el paseo marítimo, a quienes bauticé hace años en un escrito de aquella época como la tertulia de Levante, pues decía que allí se decían muchas “palabrotas” y no le gustaba.

 

Ahora mientras apurábamos los últimos días de vacaciones se nos fue para siempre. Estoy convencido que cuantas personas le conocimos le echaremos en falta. La bondad tenía en él uno de sus mejores ejemplos.

 

Que estas cuatro frases mal hilvanadas sirvan de homenaje personal para alguien que merecía muchísimo más. Yo, lo digo como lo siento, he perdido un buen amigo.

Mi más sentido pésame para los familiares.

Hasta siempre, Manuel.

 


Manuel García Mata

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
1 Comentario
Fecha: Lunes, 26 junio 2017 a las 19:05
Javieres
Hay otro Manolito, pero que de cariñoso tiene poco. Bien le hubiera sentado a Manolito, el negativo, conocer y aprender de Manolito, el cariñoso. Descanse en paz el amigo de Manuel García Mata y nos deje descansar Manolito el negativo, quédate por Sanlucar o donde cara..o vivas.
PD: Como Manolito, el negativo, va de artista pero no tuvo los arrestos de "artistear" el día de San Juan, le cedo los derechos de autor del sobre nombre, " El Negativo". y así lo pueda utilizar en futuras actuaciones, eso sí, del Salao o de la Venta La Peña, "pa" allá.

Rota al dia • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados.
Powered by FolioePress