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Jueves, 30 marzo 2017

Taxi IV

Y como era de esperar, regresaron a España como pareja. Ella lo mimaba y él se dejaba mimar sin acabar de creer la suerte que había tenido de que una "diosa" así quisiera tener una relación con él.

 

Teo, que así se llamaba el “inocente" novio, no tardó mucho en emprender un nuevo viaje de negocios, esta vez a la costa Oeste de los Estados Unidos; no sin antes dejarle a su chica una tarjeta de crédito con buenas reservas, así que Eva se propuso pasar un año sabático a costa de su “mecenas”; desde ese momento y por unos meses, dejaría aparcada su otra vida. Cuando Teo no estaba, en vez de quedarse sola en el lujoso ático, se iba al piso de su amiga del alma. Aquél era su refugio donde se sentía acompañada, tranquila y libre para ser ella misma. A Zoe, su querida amiga, le pagaba la mitad del alquiler y los gastos del piso. A cambio de esto, Zoe se comprometió a no hacer preguntas.


A Zoe simplemente había que quererla. Era una mujer buena de verdad, optimista, comprensiva, risueña y sobre todo, discreta. Siempre encontraba la manera de hacer que Eva se sintiera bien y eso era algo que ella agradecía con creces.


Una vez reinstalada en el piso, cuando estuvo sola, marcó el número de teléfono que se encontró en aquel papelito y que ya había memorizado. Sonaron tres tonos, entonces se escuchó:-“Hola, soy Diego”. Ella sólo dijo:-“Sabes dónde vive Zoe. Te espero mañana a la 10” y la comunicación se cortó.


Se llevó toda la noche sin dormir escogiendo las palabras, los argumentos convincentes para que la comprendiera y no le desmontara todo el teatro en el que se había convertido su manera de vivir… Cerraba los ojos, pero la imagen de él aparecía y su sonrisa lo inundaba todo, no la dejaba pensar con claridad y eso la ponía muy nerviosa.


A las 9 de la mañana, como todos los fines de semana, Zoe se marchó a trabajar.  Eva que aún llevaba puesta una camiseta  y unos calcetines gruesos de lana, fue a la cocina a hacer café; mientras el café subía, ella empezó a escoger la ropa que se iba a poner. Tocaron a la puerta, ni siquiera eran las 9:30, pero intuyó que Diego se había adelantado. Se asomó por la mirilla y le abrió; en ese momento la cafetera avisó de que su café estaba listo, así que le dio la espalda y se dirigió a la cocina para apagar el fuego; iba pensando en qué guapo venía y que en cuanto se lo echara a la cara le iba a reñir por ser tan impuntual. No pudo, porque en cuanto apagó la vitro y se volvió, él estaba allí mismo, a un centímetro de ella y la besó. Eva retrocedió para hablar, pero Diego la volvió a besar con más fuerza; mientras la atraía hacia él con sus manos, no dejaba de besarla. Entonces  le susurró al oído: “No podía esperar más para esto” y ella en ese momento no pudo, no quiso otra cosa que dejarse llevar.
Hicieron el amor en todos y cada uno de los rincones del piso; gimieron, sudaron, se quedaron sin aliento… Acabaron exhaustos, tanto que ella se quedó dormida. Cuando se despertó, pensó que en sólo una mañana había sentido más placer que en toda su vida. Se dio la vuelta en la cama, pero allí no había nadie, tampoco en el resto del piso. Diego había desaparecido y a ella la asaltaron muchísimos sentimientos muy contradictorios: felicidad, incertidumbre, miedo, también enfado y mucha confusión, porque no estaba segura de si aquello había sido solo sexo o si se trataba de algo mucho más profundo.


Entonces cayó en la cuenta y se sobresaltó: “¡Ostras, Zoe!”.

 

Ángela Ortiz Andrade

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6 Comentarios
Fecha: Miércoles, 5 abril 2017 a las 12:21
Ángela Ortiz
Agradezco esas palabras "J.M", me anima saber que te está gustando esta aventura.
Fecha: Martes, 4 abril 2017 a las 12:12
J.M.
Pues espero el siguiente y último con mucha illusion. Y espero/deseo que el próximo medio de transportes sea tan interesante como el Taxi.

Un abrazo!!
Fecha: Viernes, 31 marzo 2017 a las 08:36
Ángela Ortiz
De nuevo gracias por tu comentario "Lobo". Y gracias por hacerme saber que me lees. A la historia del Taxi le queda solamente una entrega más, pero espero que me sigáis con otras. Hay por ahí otro nuevo medio de transporte al acecho.
Fecha: Jueves, 30 marzo 2017 a las 19:28
Hermano Lobo
No estás tan sola, Ángela. Tienes otro lector esperando Taxi V.
Y estoy de acuerdo con Justino, en lo que se refiere a que por aquí no corremos peligro de ver comentarios de los dos palizas, a los que él se refiere y por todos conocidos y sufridos.
Ánimo pues.
Fecha: Jueves, 30 marzo 2017 a las 14:56
Ángela Ortiz
Muchísimas gracias por la parte que me toca "Justino", ¿sabes? me has hecho sentir como el apartado de "entretenimiento y variedades"dentro de un programa serio y formal. ¡Y me encanta !
Espero que mis textos sirvan para divertir a la gente y que pasen un buen ratito.
Gracias de nuevo por leerme.
Fecha: Jueves, 30 marzo 2017 a las 12:52
Justino"Tomasito"
Creo que todos los artículos que has escrito sobre "Taxi",merecen que sigas deleitándonos con otros que pudieras crear o imaginar.Enhorabuena,yo por mi parte prefiero leerte a tí que no a algún pesao que escribe demasiado por éstos foros y que no salen de un pasado, que es mucho mejor no olvidar,pero sí no recordar con tanta insistencia, favoreciendo un rencor nada recomendable ni ahora ni nunca.

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