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Jueves, 9 marzo 2017

Taxi

En cuanto me has llamado, he cogido un taxi. Durante la marcha voy pensando:

 

   ¿No era mañana cuando me dijo que llegaba?, definitivamente, tengo que comprarme una buena agenda con alarma para las fechas señaladas.

 

   ¿A qué hora aterrizaba el avión? ¡Menos mal!, me da tiempo de pasar por casa, deshacer la cama y ponerme otra ropa más cómoda.

 

Le dije al taxista que me esperara, no tengo tiempo para llamar a otro y ahora más que nuca quiero alcanzar el aeropuerto. Durante el trayecto me mira pensativo y luce una mueca divertida en los labios. Me apresuro en pagar para que se vaya cuanto antes, mientras lo hago, entran mi chico y su maleta, y no me ha dado tiempo de bajarme; mi conductor se tapa la boca con la mano para reprimir una sonora carcajada y yo, una sensación tremenda de fastidio. En el trayecto de vuelta, entre mimos y besos, voy examinando de soslayo la mirada del taxista en el retrovisor, el jodido es hasta guapo. He cometido tres errores garrafales: me vio despedirme del otro en el portal, me esperó mientras subía a cambiarme y ahora esto... Sólo deseo no verlo nunca más.

  

Llevo días pensando en lo de la otra noche, qué bochorno, menos mal que hoy la cena en casa de mi amiga del alma hará que me olvide del tema. Cuando entramos, nos recibe con Sinatra y dos copas de vino; mi chico y yo coincidimos en que está deslumbrante. Ella, con brillo en los ojos, nos dice que lleva varios meses saliendo con un compañero de la Facultad y que llegará enseguida para cenar todos juntos y conocernos. Suena el timbre; cuando aparece, se me hiela la sangre: es mi taxista y quiero morir allí mismo.

 

-“Os presento a Diego, aquí donde lo veis es todo un currante. Para pagarse la carrera, trabaja como conductor de un taxi en el turno de noche. Yo le pregunto que si no le parece aburrido, pero él siempre contesta que no me puedo hacer una idea de lo interesante que es la madrugada”.

  

Continuará...

 

Ángela Ortiz Andrade

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3 Comentarios
Fecha: Viernes, 10 marzo 2017 a las 13:46
Ángela Ortiz

Muchísimas gracias. Con comentarios así, da gusto !
Fecha: Viernes, 10 marzo 2017 a las 12:54
Anónimo veneciano
Divertido artículo,ya se sabe que muchas veces la realidad supera la ficción.Esperemos la continuación, para ver si de nuevo nos sorprende gratamente.
Fecha: Jueves, 9 marzo 2017 a las 19:52
Manolo A
Qué alegría volver a leerte, Ángela! Es un verdadero placer. La historia, fantástica.

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